El relieve de la selva
El relieve de la selva
El relieve de la selva se divide en dos grandes zonas: la selva alta (o ceja de selva), que presenta un terreno montañoso con laderas abruptas, valles estrechos y ríos torrentosos, y la selva baja, una región llana con extensas planicies amazónicas, ríos navegables y zonas pantanosas.
Selva alta (Ceja de selva)
Altitud: Se ubica entre los 400 y los 3000 metros sobre el nivel del mar, comenzando donde termina la llanura y se elevan las montañas.
Relieve: Es montañoso, con valles estrechos, quebradas profundas, laderas empinadas y pendientes pronunciadas.
Formaciones geológicas: Se encuentran valles longitudinales, pongos (gargantas formadas por la erosión de los ríos) y cuevas o grutas.
Ríos: Son torrentosos y rápidos, formando cascadas y cataratas, lo que dificulta la navegación.
Selva baja
Altitud: Se encuentra por debajo de los 800 metros sobre el nivel del mar.
Relieve: Es una llanura extensa y relativamente plana, con pendientes suaves.
Formaciones geológicas:
Altos: Áreas no inundables donde se asientan las ciudades.
Restingas: Zonas que se inundan solo durante las crecidas más fuertes de los ríos.
Tahuampas: Zonas permanentemente inundadas, también conocidas como aguajales.
Ríos: Son extensos, navegables y con caudal más estable.